• Dante Sabatto

La justicia internacional penal y sus últimos desarrollos: avances y retrocesos


Por Axel J. Ojeda.


Desde finales del siglo XIX se viene generando una serie de instrumentos internacionales y organismos internacionales como respuesta a las problemáticas humanitarias, en principio por cuestiones bélicas, que luego darían paso al desarrollo del sistema de derechos humanos que hoy conocemos. De esta manera se fue impulsando lo que devendría en un sistema penal internacional con multiplicidad de sujetos y jurisdicciones, donde destaca el concepto y la aplicación del Principio de Jurisdicción Universal, ya sea por tribunales internacionales como por los tribunales internos.


Más allá de la constante puja entre los distintos actores, que genera avances y retrocesos, hoy se ha llegado a instaurar de forma definitiva como parte del debate tanto la cuestión de las personas jurídicas como sujetos punibles, como la tipificación de las figuras de delitos-crímenes medioambientales y económico-financieros.


Las personas jurídicas traen consigo un debate particular respecto a la influencia y gran impacto que tienen en la órbita de los derechos humanos por su rol actual en el concierto internacional, particularmente las empresas transnacionales. Parte de este debate es el hecho que el ordenamiento jurídico actual, interno e internacional, no contempla de forma eficaz las problemáticas que conllevan al ser estas entidades las violadoras de derechos humanos y menos aún el supuesto de punir dichos entes.



Asimismo, la agenda internacional ha empezado a poner cada vez mayor énfasis en:


1) la problemática medioambiental, la vulneración del derecho a un medio ambiente sano que trae consigo la violación de múltiples derechos humanos; y


2) la aceleración y múltiples efectos de las crisis económico-financieras y las consecuentes violaciones de derechos humanos.


Personas jurídicas como sujetos punibles y la tipificación de delitos-crímenes económico financieros y medioambientales están íntimamente ligados. Por ello, y dada su complejidad, resulta fundamental una mirada holística con un análisis transdisciplinario. Ese es en parte el nuevo gran desafío del derecho, unir sus distintas partes para poder resolver las problemáticas de forma realmente integral y no fraccionada.


El conjunto del sistema de derecho internacional penal puede leerse como parte de una justicia transicional internacional. Son etapas, procesos de desarrollo.


Pero para eso es necesario que sea atravesado de por otras ramas de la ciencia que nutran al derecho, para que la reparación no quede con un sabor al pasado sino que sea una forma de generar buenas prácticas sociales en el futuro.


La concepción de Galtung respecto a violencia y paz es un buen ejemplo. Su pirámide de violencia ayuda bastante a comprender el desafío por delante (a) directa/física; (b) estructural; y (c) cultural.


Pero para ello es necesario actualizar el mapa del derecho internacional: nuevas jurisdicciones referentes a lo económico financiero y a lo ambiental, pero que contemplen la responsabilidad de las personas jurídicas.


Los delitos de cuello blanco fueron mencionados por primera vez en 1939 por Sutherland. Desde su enunciación-visibilización se avanzó poco con respecto a la responsabilidad de los empresarios, casi nada con empresas.


Recién los Principios Ruggie salieron a aclarar algo al respecto, apelando una vez más a los sujetos originarios del Derecho Internacional, los Estados. Para luego hacer énfasis en el due diligence y compliance de las empresas. Por lo visto, la responsabilidad social de las empresas no es suficiente.


Menos cuando tenemos casos como el obrar de Shell en Nigeria en términos de afectación a la población civil; los índices de contaminación producto de la actividad minera como Barrick Gold, la afectación de la calidad de vida por Monsanto/Bayer; o los efectos de la evasión/lavado de los Panamá Papers o Paradise Papers.


El 25/04 di una ponencia en la Facultad de Derecho respecto del efecto de las deudas externas en los derechos humanos. Más allá del rol del Estado, es menester hacer hincapié en el rol de los prestamistas privados y los especuladores privados.


Es de destacar en el Policy paper on case selection and priorisation de la Office of the Prosecutor de la Corte Internacional Penal. En su Introducción, el Punto 7 enuncia: “The Office will also seek to cooperate and provide assistance to States, upon request, with respect to conduct which constitutes a serious crime under national law, such as the illegal exploitation of natural resources, arms trafficking, human trafficking, terrorism, financial crimes, land grabbing or the destruction of the environment.”


Pasar de la Justicia contravencional, a la Justicia transicional-restaurativa, da la oportunidad de imaginar una Justicia colaborativa o sustentable.